Son un tipo de pastel o dulce representativo de nuestro país, hechos en la ciudad de Curicó, conocida como la “Ciudad de las Tortas”.
La historia de estos dulces se remonta por 1870, época en que una mujer llamada
Cristobalina comenzó con los primeros
dulces cuya base era masa de hojas y rellenos que van desde el infaltable
manjar de leche, las mermeladas o dulces de alcayotas al que agregaban nueces y/o almendras Se hicieron conocidos por el país por su venta en la estación de trenes con las vendedoras uniformadas de blanco, bautizadas en esa época como “Las Palomitas”.
La tradición se mantuvo en la familia, las recetas se ampliaron y varias generaciones han seguido elaborando y comercializando las
tortas curicanas y otro tipo de dulces como
merenguitos, berlines y empanaditas de pera. Las tortas son de mayor tamaño que los tradicionales alfajores y con varias capas de masa y relleno. Actualmente se elaboran en diversos tamaños con rellenos variados; a los tradicionales de
manjar y alcayota; se han ido sumando
almendras y nueces, manjar con naranja y almendra con nuez.